Capaz de despertar toda serie de sensaciones, emociones y motivar a un asesino. El olfato

Por Pamela Ávila

Tiempo de lectura: 4 minutos

Hay en el perfume una fuerza de persuasión más fuerte que las palabras, el destello de las miradas, los sentimientos y la voluntad.”

– Patrick Süskind, El perfume.

Rosas, tierra mojada, madera, coco, pan recién hecho; todos estos elementos tienen en común que poseen olores reconocibles y se agregan a fragancias que utilizamos para hacer un ambiente más agradable, pero no olvidemos también nuestro olor corporal sui generis que nos individualiza y sin darnos cuenta nos atrae o separa de los demás.

Los olores contribuyen a la constitución de la identidad personal a través de la memoria, nos recuerdan escenas o personas. A pesar de que sea el sentido menos apreciado es el más fiable de la realidad. La evolución nos ha privado de la magnitud olfativa de los animales, distinguir los olores ya no es una cuestión de supervivencia, pero el cerebro de los seres humanos conserva aún algunos vestigios de lo que fue un potente sentido, es así como el olfato inspiró a Patrick Süskind para su novela “El perfume, historia de un asesino”.

Situada en Francia del siglo XVIII se trata de la historia de Jean Baptiste Grenouille, comenzando en el mercado de las calles de París, cuando su madre comenzó a sentir dolores y dio a luz bajo su mesa de trabajo, dejando al pequeño sobre desperdicios de vísceras y agallas de pescados, pensando que estaba muerto hasta que comenzó a llorar, siendo así entre sangre y olores fétidos su grotesca bienvenida al mundo.

Fotos de stock gratuitas de al aire libre, arquitectura, calle

Creció en un hospicio donde conoce a través del olor y, por lo tanto, sólo le interesa aquello cuyo olor pueda identificar, lo que no tiene olor para él no existe, y le cuesta expresarse con palabras porque el lenguaje no refleja los matices que él capta por el olfato. Como paradoja de la vida, él mismo no posee olor propio. Su segunda nodriza lo acepta porque ella misma no posee olfato y no siente la ausencia de olor del bebé, pero los otros niños no lo aceptan porque no huele a nada, les da miedo e intentan ahogarlo varias veces hasta que deciden que es indestructible.

Toda su vida la pasa siendo esclavo en búsqueda de su lugar en el mundo siendo así París el escenario ideal para el descubrimiento de nuevos olores, ya que contrasta en tener una industria sofisticada de perfumería y albergar fétidos olores como coladeras, deshechos humanos, animales; incluso para intentar limpiar esas calles malolientes se crearon las llamadas “aguas de plaga”, aromáticas como la famosa “agua de colonia”, ya que el mal olor siempre ha estado asociado a la enfermedad y los malos espíritus.

Fotos de stock gratuitas de aceite, aroma, aromaterapia

Después de un tiempo Grenouille comienza a trabajar para Baldini, un perfumista, que lo deja impresionado creando perfumes y le explica estos son armonías de doce fragancias individuales a los que se les añade una decimotercera fragancia desconocida, referida en una leyenda. Sin embargo, tiempo después Grenouille se da cuenta de que su método no funciona para captar la esencia de objetos como hierro y animales muertos y parte desilusionado.

Pasa siete años en una cueva alejado de los hombres recreándose en los olores que tiene almacenados en la memoria y es entonces cuando se da cuenta de que él no tiene olor. Como él no huele, podemos decir que carece de identidad, eso le lleva a obsesionarse con la creación de un perfume que contenga el alma, la esencia de las cosas y de las personas, un perfume que haga que los demás lo reconozcan.

Después se dirige a la ciudad de Grassel donde presuntamente existe otro método para capturar fragancias y es entonces cuando decide que quiere poseer todos los olores nuevos. El 1 de septiembre de 1753 durante la fiesta por el aniversario del ascenso del rey al trono, Grenouille huele por primera vez el aroma de una muchacha joven y entonces comente su primer asesinato.

Fotos de stock gratuitas de accesorio, adentro, anhelante

Y así envuelto en una situación absurda, dominado por el abismo de sus pasiones, asesina a 25 jóvenes para extraer su esencia captándola con un proceso de telas y cremas, las que unta a los cadáveres desnudos para luego retirarlo con una espátula como si  afeitara a las jóvenes, colocando las cremas que retira del cuerpo de la víctima en pedazos de telas, también les quita el pelo para sacar la sustancia donde queda recogido su olor, y así crea una fragancia que enamora al mundo.

Al final es arrestado por sus crímenes y justo cuando está a punto de ser ejecutado revela un pañuelo con la fragancia que creó y se da cuenta que es capaz de trastornar el juicio de los demás, no sólo el verdugo lo abraza, sino que al agitar el pañuelo en el aire embriaga a todos con la esencia; el padre de la víctima lo perdona y todos los espectadores comienzan a desnudarse envolviéndose en una orgía y alabando a Grenouille como un dios, sin embargo la historia no termina ahí, este termina siendo devorado por los demás y su última revelación fue darse cuenta que él nunca iba a ser capaz de sentir amor por los demás.

Fotos de stock gratuitas de actitud, adulto, atuendo

¿Qué relación existe entre el olfato y la memoria?

Al percibir un olor se activa la corteza olfativa primaria que tiene conexión directa con la amígdala y el hipocampo. La amígdala es importante para otorgar propiedades afectivas, pero también aversivas a los olores. El hipocampo, por su parte, está involucrado en los procesos de aprendizaje y memoria; así pues, la amígdala conecta ese aroma en concreto con una emoción y el hipocampo relaciona ese olor con un recuerdo en la memoria, a su vez el hipotálamo (procesamiento hormonal) y la corteza frontal (considerada como el área secundara del procesamiento olfativo) también tienen su participación.

Por tanto, la célula olfativa en la nariz reconoce el olor y se dirige directamente hacia el cerebro, grabando esos aromas en nuestra memoria, asociándolos con algún momento, situación o personas y al percibirlos en otro momento, nos evocan sensaciones o recuerdos de gran carga emocional. Y esto se debe a que el olfato pertenece al sistema límbico. Además, una peculiaridad del sentido del olfato es que los olores van directamente desde la nariz hasta el sistema límbico, a diferencia del resto de sentidos que, en primer lugar, pasan por el tálamo.

Referencias

CORBIN, Alain (1987): El perfume o el miasma: el olfato y lo imaginario social: siglos XVIII y XIX, México: Fondo de Cultura Económica.

  • SÜSKIND, Patrick (1997): El perfume. Historia de un asesino, Barcelona: Seix Barral.
  • VROON, Piet (1999): La seducción secreta: psicología del olfato, Barcelona: Tusquets.
  • Candau J., (2001), La tenacidad de los recuerdos olfativos, Revista Mundo Científico, 227, p50-54.
  • Morgado, I. (2005), Psicobiología del aprendizaje y la memoria, CIC (Cuadernos de Información y Comunicación), 10.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s