¿Qué hay contra COVID-19?

Por Caleb Lagunas Rojas

Tiempo de Lectura: 5 minutos

No hay tratamiento específico para el Covid-19. Esta es una realidad con la que me gustaría empezar para que dimensione usted el problema al que los científicos, médicos y farmacéuticos están inmersos en esta pandemia. Esta enfermedad se ha extendido por todo el mundo y, hasta la fecha, más de 720 mil personas han sido infectadas, causando más de 30 mil muertes.

En este sentido, el mundo de la medicina está siguiendo líneas estratégicas, que por experiencia de otras crisis como estas, han dado resultados no despreciables. Por un lado, se están reutilizando medicamentos existentes, ya sean antivirales o antiinflamatorios u otra opción que sabemos contribuye a disminuir la gravedad del cuadro clínico del paciente enfermo; y, por otro, el desarrollo de productos de investigación para combatir el Covid-19.

En México y por experiencia en el hospital en el que colaboro, el medicamento antipalúdico genérico, Cloroquina, ha captado la atención después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destacó su uso junto con el antibiótico Z-Pack (azitromicina) como un posible tratamiento para combatir el Covid-19, mismo esquema de medicamentos que actualmente están siendo administrados en casos Covid-19 positivos a los que les he dado seguimiento.

Estudios al respecto, hablan de que la hidroxicloroquina, una forma más tolerable de cloroquina, no superó el placebo para combatir el coronavirus entre pacientes chinos con casos leves, o para ayudarlos a alcanzar la temperatura normal antes.

En cuanto a los antivirales se refiere, ni Kaletra de AbbVie, una combinación de antivirales contra el VIH lopinavir y ritonavir, ni Arbidol (umifenovir), aportaron beneficios en la eliminación viral o el alivio de los síntomas en comparación con ningún tratamiento antiviral en un pequeño estudio chino en pacientes con Covid-19 leve a moderado.

Los investigadores de compañías farmacéuticas tienen medicamentos experimentales en sus manos como el remdesivir, un antiviral de Gilead Sciences, que se administra a pacientes hospitalizados mediante infusión intravenosa durante varios días. Este medicamento se usó con éxito en el primer paciente infectado por coronavirus en Estados Unidos.

Los resultados de un ensayo de remdesivir en China podrían llegar en este mes, mientras Gilead ha comenzado dos ensayos internacionales del medicamento que fallaron previamente como un posible tratamiento contra el ébola.

Remdesivir es un análogo de nucleótidos, con actividad antiviral que inhibe la ARN del virus, interfiriendo en su replicación y frenando la extensión en las células del organismo.

Algo importante sobre este medicamento es que se ha desatado una especie de guerra, ya que la compañía farmacéutica con los derechos de este puede dificultar el acceso a un tratamiento potencialmente crítico para luchar contra el Covid-19. Gilead posee patentes primarias de remdesivir en más de 70 países que pueden bloquear la entrada genérica hasta después de 11 años, es decir, hasta el 2031.

A la par de la emergencia sanitaria, continua la medicalización y la oportunidad para hacer negocio a costa de un fenómeno que quizás no vislumbrábamos; esto se confirma con el caso que expongo, pues la respuesta de Gilead fue anunciar su incapacidad para garantizar un suministro oportuno y redujo la escala del programa.

Cabe señalar, que el medicamento se desarrolló con el apoyo de financiación pública tanto para la investigación inicial como para los ensayos clínicos y que, en este tipo de procesos, los esfuerzos son extraordinarios y los riesgos personales para los trabajadores de la salud y para los pacientes son altos al usar una medicina experimental. La ciencia aunada a la ética y los derechos humanos, deberían garantizar el acceso universal a los tratamientos que salvan vidas y sobre todo al derecho de vivir con calidad y calidez.

De cualquier manera, sea remdesivir o cualquier otro fármaco que se fabrique en contra de Covid-19, deberá de aprobarse por alguna autoridad regulatoria global y deberá de avalarse la eficacia y seguridad en pacientes con esta enfermedad.

Que si esta pandemia es para controlar la sobrepoblación en el mundo o en un primer momento sólo para China, que si es para invertir la pirámide poblacional para que haya un mayor número de personas de la tercera edad y que si esto se relaciona con que ellos son la población más vulnerable y con mayor riesgo de mortalidad por Covid-19, no lo sé, ni lo creo.

De lo que sí podemos estar seguros es que es la hora de ser ciudadanos responsables, solidarios y empáticos. Es tiempo para reflexionar sobre lo importante que es prevenir, no solo una enfermedad respiratoria como esta, sino también para disminuir índices de obesidad, sobrepeso, diabetes e hipertensión que son las comorbilidades que acrecientan la mortalidad del virus famoso; seamos conscientes de las prácticas de higiene, y sobre todo, de que la ciencia y la cultura son un patrimonio de la humanidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s